Water That Fills Your Cup

We will make it work,
because love is love,
and it’s forever.

We will make it work,
because in due time,
it will be only ours.

I just want to be water
that fills your love,
that big, unending cup.

Or be wine, and get drunk
with blood and heart,
until the end of time.

Drink and dine,
touch you with gentle rhyme.
Make this endure
through the weakness of time,
and eventually make you
forever mine.

Even though we don’t own
each other’s bodies,
we are the saviors
of each other’s souls.

Please rest assured
that my love is forever yours.

The Magic Man

I am the magic man
the one who flies through time
dipping my fingers in the sand
shaping the blast
without breaking the glass.

I watch you from nearby
surfing the whiskers of air
diving in your body of sin
hell and heaven well aware.

Now I wave my magic wand
to watch you both young and old
I am forever enthralled with your soul
you eyes and your fiery tongue.

I am your magic man
swinging though your life with ease
playing with time
holding your light
teasing your stare, forever mine.

El Viajero Del Tiempo

“I am the magic man
the one who flies through time
dipping my fingers in the sand
shaping the blast
without breaking the glass.”

Recuerdo cuando te conocí, tenías veintidós años. Eras joven y llena de vida, eterna en la alegría que iluminaba tus ojos, y la sensualidad que adornaba tu cuerpo. Recuerdo tus rizos cobrizo, tus manos blancas, y tu suave piel. Tus mejillas aún conservaban el rosa de tu niñez.

Atesoro tus rasguños en mi espalda, y el eco de tu voz en mi alma. Aún llevo tus besos prendidos de mis labios, y tu cuerpo en mi respiración. Cuando cierro los ojos, veo la belleza de tu desnudez, tu cintura delicada. Siento tus caricias en mi cabello, y tu gemir se adueña de mis sentidos. Fue tu amor el que despertó mi deseo de convertirme en tu crónica de aire.

Era mi voz la que deletreaba tu nombre en las cuerdas del viento; mi mano la que provocaba tus inexplicables escalofríos; mis besos, los que acariciaban tu rostro cuando llorabas; mi canto, el que te arrullaba cuando querías dormir.

“I watch you from nearby
surfing the whiskers of air
diving in your body of sin
hell and heaven well aware.”

Ayer te vi niña, envuelta en tu cabellera castaño. Tu piel blanca y el rosa en tus mejillas te hacían lucir como una figurita de porcelana. Con tu falda de cuadros y tu presencia angelical, despertaste en mí una ternura que hasta entonces era desconocida para mí.

Yo era quien que te observaba cuando salías del colegio con el cabello revolcado y los zapatos polvorientos. También, a quien veías de vez en cuando en el reflejo del espejo, y jurabas que era tu imaginación haciéndote bromas.

Antes te vi anciana, tu rostro y tus manos cubiertos de arrugas. Tu piel maltratada mostraba una vida dura, y las líneas de tus ojos revelaban tu experiencia, inteligencia y madurez. Tu cabello plateado daba un toque irreal a tu presencia, que era por sí sola, monumental.

Sí, yo era quien te ayudaba a cruzar la calle cuando la vista te comenzó a fallar. También, quien te mecía en aquel sillón que tanto te encantaba. Yo fui el que te devolvió el periódico cuando el dolor te la arrancó de las manos. A mí era a quien confundías con la brisa, cuando acariciaba tu rostro. Tu vejez despertó en mi respeto y admiración, y el deseo de permanecer mis últimos años a tu lado, aunque fuera en delirios.

“Now I wave my magic wand
to watch you, both young and old
forever enthralled with your soul
you eyes and your fiery tongue.”

No sabes cuánto me hace sonrojar tu sonrisa; no sabes cuánto me hacen sufrir tus lágrimas. Habito tus venas, y en aquella foto sepia que conservas aún en nuestra habitación. Hoy vivo enamorado de ti: de tu niñez, de tu vejez, y de esos besos, los cuales llevo inscritos en mi existencia.

Sólo tu existencia me aparta de extinguirme, y alimenta el deseo de latir contigo. Es por ti que soy un viajero del tiempo. Aunque mi cuerpo ya no sea, siempre te acompañaré. Viajo contigo y a través de tu historia, aunque no me veas. Soy, sólo por ti.

“I am your magic man:
swinging though your life with ease
playing with time
holding your light
teasing your stare, forever mine.”

Cyanide Spliff

As I write this simple note
my letter to other sibling souls
I reminisce about the wish that I once had
Dreams of life, unknowingly murderously alive.

I once dreamt of a forever love
wrapping her legs around my ecstatic body
shivering, unending, surreal, unreal
bourbon kisses, cocaine teases
lips tasting like a joyride of petals.
But those dreams usually ended
drowned in wetness of pillows and sheets,
false hopes and lost souls.

I have also dreamt of a free country
where orgies commonly happened
in the streets, my backyard, on the trunks of cars
and my fulfilling drug was flesh
while all others were simply fun.
But those dreams usually ended
with a kaleidoscope of morning breaths
sick, dying, sick of dying, or simply decaying
with every rooster crow.

Today I light my cyanide spliff
because I have dreamt my death
but when I arise from eternal slumber
it’s just morning, chirping and daisies
and I don’t want to just dream such an end
that will start again with the rising sun
a lie that dies when the dream dies
and my body just lays.