Me Preocupa Extrañarte

Me preocupa extrañarte
porque el extrañar y el olvidar
transitan la misma vía
andan de manos,
niños mirando a lados distintos
quehaceres en un laberinto
no quiero, no, olvidarte.

Pero lo hago, poco a poco
necesito tu foto para recordar
tus lineas, tus labios
imaginar tu besar
recordar mis manos perdidas
en tus selvas fértiles
como colonizador
de laderas y cordilleras.

Comienzo a hablarte
desde estas melancolías
desde las noches fingidas
entre sonrisas tardías
con dedos entumecidos
de tanta poesía
versos amargos, quien diría.

Me preocupa extrañarte
porque el extrañar y el olvidar
andan por la misma senda
divagando horizontes opuestos
y eres mi aire.

Día Parcial

Nadas en mis fonemas
en mis argumentos vagos
en los “será” resuenas
y en los “tal vez” te asomas.

Qué será, que tendrás,
será tu mirar voraz
que me priva del aire
pero me hace inmortal.

Qué será, que tendrás,
serán tus labios, frescas fresas
que ennudecen mi lengua
pero endulzan mi paladar.

Será tu firme caminar
cómplice de tu verdad
que no me puedes amar
sólo brindar un día parcial.

Mentiras de la Memoria

Hoy te recordé áurea en mi ayer
cuando por poco me enamoraste
robaste mi aliento sin querer
sólo pensándote hasta el desgaste.

Claro, porque fuiste una ausente
te dibujaba versos en un desierto
transeúnte invisible y pesadumbre
mientras abrazaba nubes y cuentos.

Infatuaciones sin muchas razones
te soñaba, y tu aliento saboreaba
eran mentiras en diez canciones
historietas que iluso fantaseaba.

Irreal nuestro tiempo compartido
no hubo ni piel, ni muertes, ni vahídos
ni desgarré tu corto vestido
fue neblina sin tiempo ni sentido.

Hoy quiero un abrazarme a tu piel
condecorar con gemidos mi victoria
acariciar con mis labios tu desnudez
aunque sean mentiras de mi memoria.

Perdida, O Huyendo

Ella estaba de alma presente ahí
transparente, niebla entre mis dedos
mis manos la buscaban con anhelo
pero la perdí, ni su medio vivir.

No sé dónde dejé nuestras charlas
si las extravié en un tono digital
en la cueva marrón del auricular
junto a las bromas durante el desvelo.

Perdida o huyendo, ¿dime dónde estás?
mis victorias mueren sin destilar
no ves que sin ti vuelvo a ser mortal
te fuiste, en silencio y sin avisar.

El Olvidado

Escucho pasos, retazos del tiempo
metrónomo de mis pensamientos
rítmicas cavilaciones incesantes
escalofríos que recorren estantes.

Mis fonemas son dialecto del viento
componiendo sílabas en desacierto
inventándole sentido al minuto vivido
óleo muerto, cenizo, hierro sometido.

Muchos años para mí, como mil
son diminutos arroces de abril
puedo jurar que casi soy albañil
artífice de un curioso cajón azul senil.

Mi seso ralo, como yunque de yeso
marea que arremete con pegar recio
martilleo, o humilde cosquilleo
hálito de victimario, o voz de cotilleo.

Mercenario de ideas de arcilla
de cien sinsentidos las manecillas
palpitaciones de tiempo polvoriento
vidrio que mece y contiene el conteo.

Pero eso fue ayer, y antes de la miel
hoy, menos que un calendario de piel
soy el polvo del abandonado anaquel
soy páginas de un libro a medio leer.

Y yo, que no guardo fe en lo venidero
ni creo en cuentos de hechiceros
me encuentro volando alto y lelo
cavilando silente universos paralelos.

Igual, trazo mi camino con pasos
solo nací, y solo abandoné el regazo
aunque mi conciencia ya desespera
harto, adolorido, pero en pie de guerra.

Danza Izquierda

Viviendo tierra en guerra interna
con mi pueblo que no despierta
es gente de sonrisa amarillenta
peleando por las apariencias.

Aprieta el pecho en la caravana
la negra gitana, baila bambalana
grita el necio, de oídos chuecos
voz que sacude como trueno.

Ciegos por la salsa y la bachata
entre dominó, hierro, y faldas
Suena un estruendo melodioso
vuelan aureos gitanas y odiosos.

Egos destruidos en un vahído
metales calientes y sinsentidos
humo y sangre son los testigos
de un pueblo izquierdo y activo.

A Mi Estilo (Thug Life)

Cafre en progreso
inspirado en el seso
llevando esta vida
paseando en excesos
entre diamantes, medio lelo
en la lengua de kilates
y en los chismes
de tu abuelo.

Dicen que transcurrir
al garete es reducir
al machete y seducir
al mozarbete sin sentir.

Que importa
si no vivo como quiero
– quien lo dijo, yo primero –
que me joda, yo prospero
entre días y regueros.

Lo que pasa y no traspasa
lo que hiere y no mata
lo que pienso y me hace
lo que hago y me ata.

Aunque muchos dicen
y la experiencia me repite
como un eco y sin chistes
que al que hierro mata
igual merma, igual fallece
pero como rama
crece y reverdece.

Con metal me defino
entre las palabras,
el destino y lo fino
como visto y me rijo
como camino y me fijo
siempre en lo mío.

El enemy vive testigo
envidiando mi acertijo
enviando su corillo
pero me defiendo
con hacha y martilllo
y les digo, y les repito:
“Yo transcurro,
no me reduzco
no me muero sin lucha
no caduco”.

¿Verme muerto?
En ochenta años
en mi entierro
a mi estilo
siempre despierto
bien en alto
a lo diestro.

Por Qué Negarnos

Fuimos, claro que fuimos
estuvimos, caminamos, y soñamos
nos burlamos de los años
pero nunca llegaron,
más bien, nunca llegamos.

Por qué negar nuestro cuento
si cuando retozábamos en el cielo
nos hacíamos uno entre espasmos
mientras nuestros pasos descalzos
se hundían mudos en el Infierno.

De qué sirvió morir chiquito y lento
si andábamos sonámbulos en el desierto
de qué sirvieron en la ambigüedad los besos
cuando llevábamos el cuero enjuto
y los pies sedientos.

Por qué negar al tiempo lo vivido,
si bailamos al son de boleros perdidos
eramos emisarios errantes malheridos
campeones entre migajas y destinos.

Aun así, no veo ninguna razón
para mentirle al pecho
y matar al vivo corazón
aunque es triste, y no hay hadas
aunque es verdad, es agua pasada.

Por qué negar al mundo lo que fuimos
si como reyes, y en alto las frentes
llevábamos ocultas las venidas
melodías con nuestras caricias
con orgullo en el pecho erguido.

Ya no huyo de tu reflejo en mis sueños,
ni me lamento, ni me reprendo,
fuiste más que lo que más quiero
entre lo fugaz, entre los desesperos.

Me Da Igual

Ya lo he vivido todo
las caricias en el rostro
los insultos del viento
los amores invisibles
los deseos indecibles
son mementos inservibles
el maltrato del tiempo
los momentos irredimibles
los holas y adioses dulces
y aquellos que maldicen
ya todo me da igual.

Ya no importan
ni los besos esquivos
ni el pájaro malherido
ni las aguas turbias
ennegrecidas por escoria
ni el techo cayendo en mi cabeza
ni la rueda que rueda y no cesa
ni el impulso de esta vida
ni el llamado del ocaso
ni el respiro del fracaso
ni los esfuerzos olvidados
es todo el tiempo cíclico
son minutos y letras
vidrio, arena y cerezas.

Carne y mente similar
sean lluvia o huracán
son iguales al manantial
te empapan de vida glacial
cual si fuera un volcán
porque el mundo es igual
que diferencia hace un ente
si en su enajenación celeste
cree que hace y deshace
camina, pero no construye
esperando el desenlace.

Échenme ánimo y fuerzas
o envuélvanme entre siluetas
momias, brujas y dientes
viajes, viejos y velos celestes
las caretas con rostro de muerte
vente acá, que quiero verte
permanecer de sonrisa inerte
no importa, son sinónimos
este árbol, ciencia inmortal
incierto es si reverdecerá
que importa, si a fin de cuentas
será el mismo reflejo
será el mismo espejo de cristal
y todo será igual.

Que Me Entierren Como Gánster

Cuando yo fallezca
cuando esta barba ya no crezca
que me entierren como gánster
con cadenas de platino y diamantes.

Quiero ser recordado como gigante
y sepultado pomposo y galante
con un gabán de cabello de camello
con bufandas de oro y terciopelo.

Si muero en un río ahogado
que mi ataúd quede siempre sellado
que me recuerden con un afiche
que cuelgue desde un piso quince.

Si muero baleado, masacrado
que me recuerden como Dios alado
reviviendo siempre mi grandeza
que de muerto me mienten alteza.

Y que mi música viva en voces y hologramas.
Y que mis versos los recen todas las semanas.
Y que mi sonrisa se recuerde sincera y perlada.
Y que mi esencia quede como esfinge, eterna.

Cuando yo fallezca
que me envuelvan en seda perfecta
y me entierren como a gánster
y me veneren como a magnate de Harlem.

(Gracias Tupac, poeta callejero)