Estudiantes, Lucha, Libertad

Cuando recibí mi suspensión académica, me di cuenta lo importante que era aquel lugar. Definitivamente, aquellas cientos de paredes eran más que concreto armado, sino un lugar dónde se enseña a vivir. Cuando regresé, lo que en un comienzo eran ganas de fiestas y alcohol, se había convertido en una urgencia auténtica por aprender.

Lo más que disfruté de la Universidad de Puerto Rico, aparte de lo académico, fue la relación intercultural entre estudiantes. Allí aprendes del chino que se sienta junto a ti en el salón de clases, o del argentino que conociste en los pasillos de la Facultad. Conoces al cristiano, al budista y al ateo. Todos éramos profesores y estudiantes simultáneamente.

No recuerdo enemistades más allá de algún malentendido por faldas. Durante esta travesía nos unía un fin común: convertirnos en entes pensantes, autosuficientes, capaces de de enfrentarnos al mundo, y devorarlo de un bocado.

Recientemente, han resurgido antiguas visiones que habían quedado olvidadas, porque en este lugar no hay tiempo ni espacio para estos discursos, son temas que dividen. Se ha retomado la pelea estéril causada por la coartación del aprendizaje y la libertad, y se toman bandos. Es de entenderse, porque en este lugar se profesa como religión el libre pensar, así es que hay espacio para llegar a tus propias conclusiones. El problema es que el discurso que se lleva en este momento es uno que confunde, que promueve la enajenación antes del bien común. Hay que sentir por nuestros colegas, porque eso es lo que hace patria.

Hoy, hago mi llamado: estudiantes, profesores, y libres pensantes: entre nosotros no hay enemigos, sino ignorantes y mal informados. La guerra de boricua contra boricua no es una pelea justa, es la misma sangre, y mucho menos si aparte de compueblanos, somos vecinos de estudio.

La lucha debe ser una, y es contra la idea necia y errada. Cuando este mensaje invada nuestro segundo hogar, e intente violentar nuestra paz, hay que sonar las trompetas y disparar los cañones – el disparo de palabras, del discurso sabio y de todas las razones.

Ahora, llamo la atención de nuestros gobernantes: recuerden que su labor se debe al deseo del pueblo. La administración de nuestro país, aunque no es tarea fácil, debe ser ecuánime, y buscando nuestro mejor interés. Recuerden siempre que los estudiantes somos los cerebros del futuro, los que dirigirán nuestra tierra hacia un mejor mañana. El negar el derecho a luchar y estudiar condena esta gestión, tendremos líderes débiles y de pensar poco profundo, completamente incapaces hacer avanzar nuestra cultura.

Enfatizo a estudiantes, decanos, profesores y directores, a la gente, y hasta al presidente: ayer esta guerra y estos motivos eran los suyos – si no lo son ahora – y serán los de tus hijos, nietos, o del hijo del vecino. El estúpido es el único que no se da cuenta que cuando se derrama la sangre del pueblo donde nacimos, la afrenta es contra uno mismo.

El fin de esta batalla es perpetuar una educación libre y accesible, esa es la consigna y la meta. Hay que detener este matricidio. El camino somos nosotros, porque esta lucha que hacemos también nos educa, y más, nos fortalece. Hay que unirse en ideales y en manos.

Cuando alcancemos esta libertad, alcanzaremos la paz. Vayamos, vivamos, y venzamos.

Una Noche De Programación

Estoy en mi oficina, acompañado de un acondicionador de aire que no se cansa de soplar, dos monitores, mi computadora portátil, y mi teclado. Es casi media noche, y realmente no quiero estar aquí, prefiero el calor de mi hogar, y ver la sonrisa de mi hija.

Inicializo mis herramientas de trabajo: Visual Studio 2010, SQL Server 2008, Internet Explorer y Notepad. Parezco el hijo perdido de Bill Gates, obviamente, sin la fortuna, pero patrocinando todos sus productos.

Una de mis pantallas lee: Page Language=”C#”, y tiene un cursor que parpadea incesantemente, causándome un poco de tensión.

Comienzo a escribir, como un secretario. Cada palabra que escribo complementa las vibraciones impersonales de este lugar. Tal vez debería colgar algunos cuadros aquí para crear una atmósfera mas familiar.

Al poco tiempo, comienzo a procrastinar. Accedo mi Facebook, a ver quien me ha escrito. La mayoría del tiempo, no hay nadie nuevo. A veces recibo una receta de la Chef Milani, o una invitación a jugar con “La Finquita”, la cual deniego gustosamente.

Luego leo mi Twitter, el cual permanece visible durante toda mi estadía en mi espacio privado, y continúo escudriñando a ver si hay alguna conversación en la cual pueda insertarme mágicamente.

Después de un rato, regreso a lo que hacía anteriormente. Ese cursor me atormenta. Reviso mis correos electrónicos para retomar el hilo de lo que hacía ayer, o antes de ayer, lo que tenga más prioridad. Continúo escribiendo impacientemente.

Al pasar algunas horas, comienza a atormentarme la soledad, y por alguna razón que no he entendido aún, siento una erección. Debe ser la falta de compañía, la necesidad de calor humano, inalcanzable dentro de estas letras robóticas. Tal vez es sólo que mi compañero dentro de mis pantalones esta aburrido. Quien sabe.

Me dirijo al navegador. Usualmente navego con Firefox, Internet Explorer es muy lento para mi gusto, y guarda demasiada información de mi actividad en el Internet. Busco un poco de pornografía, pero la verdad es que ya no me gusta como cuando tenía dieciocho años, o, al menos, no verla solo. Prefiero hacerlo acompañado, y jugar al “hagamos eso, a ver que pasa”.

Si la impaciencia me agobia demasiado, voy a la oficina de mi vecino, y le robo un cigarrillo. Aunque dejé de fumar oficialmente hace mucho, de vez en cuando me doy ese placer secreto, que cura todas mis ansiedades, al menos, por un rato.

Cuando termino de fumar, regreso a Twitter, y escribo un comentario dirigido a “#nomention”. Por lo general va en la línea de: “Me gustaría hacerte cosas, bla bla bla”. Asumo que ese mensaje se pierde en los confines del ciberespacio, sin leerse, sólo por mí. Lo persigo por horas, observando como se apiñan sobre él los mensajes de mis llamados “Amigos”, a quienes no conozco personalmente.

A veces entro a mi blog, a verificar el tráfico. Me gusta ver al menos diez visitas diarias, y si son más, me siento como el New York Times. Para mí, eso iguala a éxito.

Sin darme cuenta, ya he terminado casi todas mis tareas laborales. Ya son las 3 de la madrugada. Todavía no comprendo que hago en mi oficina un domingo a esta hora, pero aquí estoy.

Dentro de esta rutina agobiante, siento un peculiar placer. Me fascina mi vida electrónica, aunque no lo admita abiertamente. Creo que es cierto anonimato que uno cobra, como el que toma un dulce y lo come, sin pagar.

Veo el reloj. Creo que es hora de volver a la realidad, despegarme del brillo de las pantallas, y conducir a mi casa, a dormir un poco. Mañana me espera otro día, igual al de hoy.

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Tuiteos, Página Uno

martes, 30 de noviembre de 2010…

[12:07:08 AM]
Quiero recorrer con mi boca,
desde tu cuello,
hasta dónde terminan tus caderas.

[12:23:17 AM]
Quiero deleitarme con tu piel,
saborear el secreto que ocultas entre tus muslos,
escudriñar tu humedad,
sentirte bailar sobre mi lengua.

[12:39:21 AM]
Quiero que vivas en mis letras,
aspirar tu aliento,
y escuchar mi nombre en tus quejidos entrecortados.

[07:10:06 AM]
Siénteme adentro,
siénteme en tu alma,
dentro de tus uñas,
y hasta en tus pestañas.

[07:12:21 AM]
Déjame tocarte con dedos invisibles,
los que no ves,
no porque no existan,
sino porque se esconden en ti.

[07:16:57 AM]
Déjame sentir tu boca,
y hasta tus entrañas,
quiero vivir tu cuerpo,
tu temblor no me engaña.
Siénteme desde añoche,
víveme en la mañana.

[08:13:55 AM]
Díctame tu cuerpo como si fueran versos,
deja que narre la historia de tu calor.
Piel con piel,
deja que naden las letras en nuestro sudor.

[08:41:30 AM]
Quiero deslizarme entre tus sábanas y tu carne,
despertarte con esos besos secretos que tanto te gustan.

[08:46:29 AM]
Mi espíritu no te ama, pero te desea.
Mi deseo te ama,
y quiere despeinarse con tus jadeos ansiosos.

[09:39:07 AM]
#NoMention

La Verdadera Historia de Puerto Rico

En el año prehistórico 1492, Dios creó una isla en el Mar Caribe llamada Boriquén, y la pobló con dos indios, uno era Adán y la otra, Eva. Ellos tuvieron tanto sexo, que poblaron el territorio con muchos indiecitos, a quienes nombraron Taínos.

Al pasar las décadas, como ocurre en todas partes, la sobrepoblación propició la criminalidad y el uso de drogas ilegales, quienes se adueñaron del lugar. Había “tecatos” por todas las esquinas, así es que a Adán y Eva, quienes habían adoptado los nombres “hippies” Guarionex y Yuixa, llamaron a España para que los ayudaran a poner su isla “bajo control”.

España tenía una fuerza policiaca muy poderosa. Se distinguían por poseer la primera “Fuerza De Choque”, que consistía de unos negritos alterados genéticamente, y alimentados con esteroides para aumentar el rendimiento físico. Luego de recibir la petición de ayuda, enviaron al Cristóbal “El Genovés” Colón, y a Juan “Ponce” De León, junto a dos mil agentes de la “Fuerza De Choque”. Chris y Juan se alojaron en San Juan, y estacionaron a los negritos en unos terrenos baldíos que había en Loíza.

La “Fuerza” comenzó a construir unas edificaciones para alojarse, a las cuales llamaron “Caseríos”. Como es conocido, el uso de esteroides aumenta la agresividad y la urgencia sexual, así es que empeoró la situación cuando comenzaron a violar a las Indias vecinas. A los españoles no les quedó más remedio que pedir ayuda a los Estados Unidos, el primer país Americano.

Ellos pusieron en marcha un plan que incluía Becas “Pell”, estímulos económicos mediante bonos, y dinero para comprar alimentos. También, reforestaron “El Yunque” y construyeron “El Morro”, para fomentar el turismo. También nos ayudaron a combatir los problemas de salud que existían en aquel momento, regalándonos, en primicia, pastillas anticonceptivas y hasta la cura para la gripe porcina. Se dice que próximamente nos llegarán la cura del cáncer y la cura para el SIDA. Los Españoles y Taínos, agradecidos por la benevolencia Americana, les regalaron las tierras de la antigua Boriquén, quienes las renombraron como “Puerto Rico”.

Con toda la maquinaria en marcha, trajeron la televisión, el Cable TV, y fundaron el periódico “El Nuevo Día”, para educar a los indios y negros. Estos fueron los cimientos de una tierna relación de amor, al estilo “The Brady Bunch”, entre los ciudadanos. También introdujeron deportes apropiados para la población general, que antes sólo comía peyote y se lanzaban con unas piedras enormes en unos parquecitos llamados “Bateyes”. Fomentaron el baloncesto entre los negros y el beisbol entre los indios.

Poco a poco, al irse purificando sus espíritus, fueron apareciendo los primeros puertorriqueños blancos y de ojos azules.

Por otro lado, se creó una resistencia al modernismo y progreso: “El Partido Nacionalista”, fundado por los terroristas Pedro Albizu Campos y Rubén Berríos. Este movimiento vil y cobarde envío a los Estados Unidos a una mujer para seducir y asesinar al Presidente de los Estados Unidos, y así obstaculizar la labor de reconstrucción de este preciado país.

Pero, indiscutiblemente, el amor Americano hacia el nuevo Puerto Rico era tan grande, que nos perdonó nuestra afrenta, e incluso, nos permitió nombrar un administrador para nuestro país. Fue este primer gobernante, Luis Muñoz Marín, quien obliteró el movimiento nacionalista, pero marcó otro momento nefasto para la Isla, la creación de otro movimiento terrorista llamado “La Pava”.

Agraciadamente, existían Puertorriqueños fieles y llenos de dignidad, y reciprocaban el cariño Estadounidense. Fue Don Luis A. Ferré, quién llegó a millones de corazones con su consigna “La verdad no grita, la razón convence”. Armado con sólo palabras y el alma en su mano, pudo vencer al tal Muñoz Marín.

Ferré comenzó su labor de reconstrucción, la cual fue continuada por Don Pedro Rosselló, a quién la iglesia Católica beatificó por sus milagros, curaciones y don de palabra. Rosselló trajo, sobre sus hombros, el primer tren de la Isla, y creo sitios para celebrar actividades públicas, uno de ellos conocido como “Choliseo”, cuyo significado en latín es “Diversión de ojos azules”.

Este gobierno, que nos garantiza progreso y bienaventuranza, hasta el día de hoy ha sido continuado por el Honorable Luis Fortuño. Sus grandes esfuerzos han intentado ser saboteados por los recientes miembros de la “Nueva Pava” – “El Caníbal” Acevedo Vilá, Rafael Hernández Colón, y Silverio Pérez – pero no han tenido éxito en su gestión.

De esta manera continuamos hoy viviendo, con el progreso traído por los gigantes Americanos. Le agradezco a mi maestra de Estudios Sociales de sexto grado por narrarme a tan corta edad la cruda verdad de mi Puerto Rico. Mi abuela intentó manchar la reputación de tan ilustrada maestra, haciéndome otra historia de nuestros orígenes, pero qué sabe ella en la chochedad de sus años.

Trompetas y Diamantes

Sonó la primera trompeta.

El soldado tembloroso corre con un fusil en la mano.
Hay que matar.
Hay que sangrar.
Puede morir, pero titubear sería una afrenta.

Sonó la segunda trompeta.

El enemigo se acerca con un cuchillo en la mano.
Viene a matar.
Viene a sangrar.
Viene a morir en esta gesta.

Se escuchó, a lo lejos, el grito del cañón.

El enemigo y el soldado se detuvieron y se observaron.
Ambos tienen miedo.
Ambos llevan su familia en el bolsillo.
Se preguntan si vale la pena la muerte esclava, aunque prefieren la libertad sagrada.

Alrededor, mucho negro, balas anónimas y alaridos perdidos.

Los dos guerreros, aunque enemigos, son amigos en motivos.
El soldado suelta el fusil.
El enemigo suelta el cuchillo.
Se acercan el uno al otro, y un tercero emite un zumbido.
Más bien, se escucha un trueno: Ilumina el relámpago, caen los latidos.
Los nuevos amigos en el suelo, sangrantes, lloran con sus familias en las manos.
Los nuevos amigos en el suelo, mueren la muerte gigante.

Sonó la tercera trompeta.

El tercero corrió, junto al batallón.
Se premiará al soldado yerto.
Se pudrirá el enemigo muerto.
Se continuarán escuchando los gritos de la trompeta y los llantos furtivos.

Hay que continuar con esta guerra injusta.

Aquí caen los buenos, y se enriquecen los dueños.
Aquí los diamantes son gloria, y las vidas son escoria.

Continuaré

Ayer murió un amigo
hoy, mi esposa y mi madre
mañana serán mis hijos
y pasado el después, los siglos.

Continúo, cargo mi casa a cuestas
desfilo, pero la duda acecha esta gesta
desnudo, sucio y malherido
con el alma partida, a veces me despido.

Pero soy un caminante impasivo
lanzo ladrillos, y sobre ellos camino
porque mis pies prohíben el desplomo
y mi corazón sangra, pero no está vacío.

Cuando llegue mi día gris
cuando las hojas se tornen marrón
cuando la miel se amargue
y mis huesos ardan como el carbón
si a mi caminar le queda pellejo
aunque los pasos sean maltrechos
caminaré.

Aún, luego de mi muerte,
cuando se acaben las páginas
cuando los ojos y los oídos y las bocas cesen
cuando los peces parezca que perecen
cuando mi nombre sea un espejismo del vago recuerdo
resurgiré, intacto en la voz del viento,
y continuaré.

Será

“Será” es el tema de mil razones
sinsabores y muchas canciones
de rezos, exorcismos y unciones
alimento de dioses, hombres y ratones
y qué de esta agonía de no volver a verte
será, desde mi vida, con aire de muerte.

“Será” para éste que escribe
tiene un nombre y un lugar
se refugia donde se ennudecen
el alma y el pecho
vive donde florecen las penas
y se acaban las venas.

Será que soy extraño
en mi tumba de hoy y de antaño
o en tu boca, que ya es ajena
y la mía, con una risa lisonjera
pidiendo besos aledaños.

Será que este perderte
que me vive y me estremece
que me envuelve y me adormece
te dio la luz verde
para el adiós, o como dices,
el vete.

Será que esta musa
que me invade y me chamusca
es el reflejo de tu ausencia
que me usa y hasta abusa
con su palabra, verbo inútil
pluma de esta prisión sutil.

Será que esta incertidumbre
tu partida, mi pesadumbre
interminable como el universo
lleva de nombre dos silabas
esas cuatro letras, las más trilladas:
“Será”.

Hierro Sobre Papel

Soy el que esculpe la piedra
el que moldea el barro
el que dibuja sueños
en el mar o en el cielo
el que te lleva hasta el espacio
cualquier día, con mis textos.

A veces el que vuela,
otras, el que te eleva
pisando trastes sobre un lienzo
cavilando fantasías
pensando épicas poesías
para trazarlas con humildes
y menudas letras.

Soy derecho, y medio ciego
muestro mi rostro
en estos letreros
estantes para arañas y lagartijos
para los más
para los menos.

Quisiera escribir hasta morir
con mis letras extinguir
las pasiones mal fundadas
las confusiones y sus razones
darle a mi pueblo motivaciones
para querer vivir.

No quiero rezar por libertad
prefiero publicar un cuento real
dónde hay fuerzas para quebrar
estas cadenas, esclavistas del tema
ataduras muy poco sinceras
son sistemas y condenas ajenas.

Quisiera cantar de amor
pero mi voz no es la mejor
por eso mi obsequio
para usted, amado lector
son mis manos formando palabras
la hierba sobre la tierra.

Aunque mis causas no sean las tuyas
aunque mis gritos sean letras en fuga
aquí te ofrezco este testamento
dónde narro lo que hago y lo que anhelo
no mi mejor ni mi último intento
de llegarte a la cabeza e hincharte el pecho
con mi pluma, trazando tinta casi eterna
hierro sobre papel.

Amo Nuestros Años

Cuando te digo que te amo
lo hago con urgencia
porque mis labios quieren repetir
lo que siente mi alma.

No me dudes:
El temblor en mis manos
no es por miedo
sino por estos setenta años
aquí, a tu lado
que me han maltratado.

¡Pero sólo la edad!
Nunca tú, amor eterno
tu les has dado a mis días
una razón para persistir.

Te amo a ti,
amo cuando frunces el ceño
amo tu piel castigada por el sol
amo tu cabello maltrecho
por las cenizas.

Hemos visto el mundo,
pero el planeta es poco
para el universo
que he vivido contigo.

Amo tus manías
tus malos humores
tus días buenos
y también los peores.

Gracias por ser la dueña
de mis mejores años,
de mis mejores ojos
y los recuerdos de antaño.

¿Recuerdas nuestros encuentros furtivos
el sexo en la grama
la luna en la mañana
esos pequeños detalles
secretos, nuestros?

Ahora podemos hacer el amor
en una mirada, un suspiro
hasta en una taza de café
sin temor a que nos vean
en nuestra desnudez
ni en nuestros gemidos.

Mi amor ha sido implacable
a pesar de los hijos, los nietos
a pesar que nuestra cintura
ya no es como antes
pero es que al lado tuyo
me siento gigante
porque soy el dueño
de la victoria más grande
que puede tener
cualquier ente pensante
amante.

Amor, te tengo al lado mío:
¡Qué más puede desear
un loco en este delirio!
Qué más puedo querer
en lo poco que me queda
de mente y de días
si no es a ti.

Dios, Todopoderoso

Veo niños y ancianos
el amor, que es un milagro
la vida, y como nos sublimamos
en nuestra vejez.

Veo el verde en las hojas
el rojo de las rosas
el azul del cielo
y hasta el rosado de los gusanos
y no puedo pensar en otra cosa
que no sea en lo perfecto.

Y llega la idea del Dios
omnisciente y todopoderoso,
compasivo, pero furioso
ese Padre enajenado
que pide alabanza, rezo y sacrificio.

Pero hasta donde llega la perversidad del hombre
que ha convertido a un organismo creador –
a un ente cíclico en la eternidad –
en un libro polvoriento en un estante.

Y nos llega la ira del Grande,
transformada en plagas, inundaciones,
y en mil cataclismos,
en arañas, langostas,
y doscientas calamidades
que aún no tienen ni nombre,
y nos quita los respiros
la paz en que vivo.

Es entonces que nos llega su salvación –
luego de su maldición –
convertida en cruces doradas,
plata y astillas,
en un hombre triste
cubierto de sangre
ahí clavado
acompañado de su madre
quien lo llora hasta hoy,
y cuyo sufrimiento
se apodera del cerebro
y el corazón del hombre.

Y ya con la idea del Dios
omnisciente y todopoderoso,
compasivo, pero furioso
ese Padre enajenado
que pide alabanza, rezo y sacrificio,
el mismo que nos protege
que nos castiga, y nos ilumina
y a veces hasta nos latiga…

…pero las ideas tienen una peculiaridad,
y es que sólo existen
en la cabeza de quien las piensa,
y al igual que la vida, la belleza y el verde
son efímeras.